Como consecuencia de los malos resultados, Caixinha se vió obligado a abandonar el proyecto. Las soluciones no llegarán como por arte de magia en Tallleres.

Por Esteban Migliazzo.

Esto es fútbol, no magia. Fassi tuvo que resignar su idea de mantener a Caixinha en el cargo y al menos por ahora, Javier Gandolfi será el DT interino del Matador.

¿Qué se puede esperar a partir de ahora?

Al menos, más compromiso y actitud de parte de los jugadores. El plantel no le va a escatimar esfuerzos a un ex compañero que vuelve a ponerse el buzo de entrenador en un momento tan caliente.

Pero además de las ganas de jugar, Talleres tiene varios inconvenientes más dentro de la cancha que hacen al juego mismo.

Evidentemente la pretemporada que se realizó no fue la esperada. Es notorio que el volumen físico del plantel no es el óptimo.
Por otra parte, la cantidad de lesionados también hace pensar que en el aspecto físico las cosas no se han hecho como correspodían.

¿Quién hara los goles?

El del 9, es un tema aparte. A comienzos del 2022, la T contaba con Girotti, Michael Santos y Romero.

Por diferentes lesiones, ninguno de los 3 puede ser tenido en cuenta por ahora.
Michael Santos prácticamente no ha logrado jugar 90 minutos seguidos desde que llegó a Córdoba.

En tanto que Girotti le puso mucha voluntad y esfuerzo a su juego pero pocas conversiones. Por el lado del juvenil, las lesiones lo tienen a maltraer y no ha tenido los minutos necesarios en cancha.

Gandolfi necesita de manera urgente un goleador de área que conozca el oficio del 9.
De lo contrario, por más esfuerzo y voluntad que se ponga, a Talleres le costará ganar. Goles son amores y el Albiazul necesita embocarla.