Talleres cayó 1-0 ante Bragantino y quedó eliminado de la Copa Sudamericana. Crónica de una muerte anunciada.

En tan solo cuatro días los sueños de todo el mundo Talleres se esfumaron. La ilusión de pelear la doble competencia quedó truncada por las eliminaciones ante Colón y Bragantino. Con un plantel escaso y con piezas claves afuera por lesión, el Matador comenzó a perder velocidad y anoche en el Kempes, finalmente se quedó sin nafta.

Sin lugar a dudas, la principal causa de que el equipo de Alexander Medina se haya quedado con las manos vacías es la falta de jerarquía en algunos puestos y el poco recambio. Con Federico Navarro, Guilhermo Parede y Diego Valoyes en cancha, la T podía disimular el plantel escaso que tenía. Sin embargo, en cuestión de semanas perdió a sus tres futbolistas más determinantes y nunca encontró los reemplazos adecuados.

En los últimos mercados de pases, las adquisiciones se orientaron al lote de “promesa” y no de “jerarquía”. De esta manera, el Cacique nunca pudo reemplazar a Andrés Cubas, Facundo Medina, Nahuel Bustos y Tomás Pochettino.

A pesar de que estas ventas generaron un ingreso importante para las financias, Andrés Fassi no pudo llenar esos huecos y como el mismo dijo en conferencia de prensa: “le falló al Cacique en el armado del plantel”.

Con poco, el entrenador uruguayo se las arregló para ser protagonista en cada certamen que disputó, pero finalmente llegó el momento en el que no se pudieron administrar y regular las cargas, y la intensidad del equipo disminuyó.

Ante Bragantino, el Matador pagó ese detrimento en su forma de jugar y además sufrió los mismos errores que en todo el semestre, con pérdidas de pelota muy inocentes como la de Francis Mac Allister en el tanto del conjunto brasileño. Sin Valoyes y sin Parede, la T perdió gol, y como sucedió a lo largo de todo el semestre, Mateo Retegui y Michael Santos no contribuyeron en el arco rival. Desde el banco, ni Joel Soñora, ni Mauro Ortiz, ni nadie, fue solución.

Lo que sigue para Talleres es incertidumbre pura. Al Cacique se le vence el contrato y todavía no se llegó a un acuerdo para la renovación. Además, el presidente Fassi, que en estos momentos se encuentra en México, dejó entrever que después del receso de julio, Navarro y Valoyes se sumarán a Franco Fragapane (vendido al Minessota United) y no continuarán en el club. Una decisión que no contenta a sus hinchas, que soñaban tener a su equipo peleando un torneo hasta el final.