Sin merecerlo, Talleres clasificó a octavos de final de la Copa Argentina tras vencer por penales a Chaco For Ever.

El Matador fue de mayor a menor. Arrancó el partido siendo protagonista, manejando la posesión del balón y disponiendo de chances importantes para romper el cero en la fría noche salteña. Sin embargo, con el correr de los minutos, se fue diluyendo.

Pedro Caixinha volvió a pifiar con los cambios y los chaqueños estuvieron más cerca que la T de ganar el partido en los noventa minutos. De no haber sido por Alan Aguerre, quién tuvo una de las mejores actuaciones de su carrera, el Matador se hubiese despedido prematuramente del certamen ante un rival de menor envergadura.

Los protagonistas lucieron nerviosos, quizá molestos por las declaraciones del DT post Arsenal donde les pidió a sus jugadores más actitud. Una prueba de esto fue la discusión que tuvieron el propio Caixinha y Federico Girotti en el complemento y también el cruce entre Enzo Díaz y Christian Oliva minutos antes de que arranque la definición por penales.

Julio Buffarini, quién ingresó en el segundo tiempo y tuvo su segundo bautismo con la camiseta albiazul, opinó que «la palabra actitud queda fea», un claro ejemplo de que los dichos del portugués no cayeron para nada bien en el plantel.

El gran ganador de la noche fue Aguerre, que sostuvo con vida a Talleres durante el tiempo reglamentario y luego se lució en una definición por penales para el infarto, donde entraron muy pocos remates. Con esta actuación le mete presión a Guido Herrera y pide pista.

La clasificación terminó siendo bastante premio para un equipo que decididamente juega mal, aún no cuenta con los refuerzos de jerarquía que prometió Andrés Fassi y que en menos de una semana jugará uno de los partidos más importantes de su historia ante Colón de Santa Fe.

El resumen del partido y la definición desde los doce pasos