El VAR volvió a anularle un gol lícito a Boca y lo dejó afuera de la Libertadores. Tras la caída por penales ante Atlético Mineiro, la delegación del Xeneize protagonizó fuertes enfrentamientos con la policía.  

“Estamos tristes, dolidos. Esa es la verdad. Boca ganó los dos partidos y quedó afuera, algo nunca visto. Todos estamos de acuerdo en que Boca fue merecedor de los dos partidos. Cuando vos metés los goles y no te los quieren cobrar, no podés hacer nada. Es tan simple como eso”, esas palabras que esbozó Juan Román Riquelme, una vez consumada la eliminación, representan el sentimiento de todos los hinchas de Boca.

Al igual que sucedió en el encuentro de ida, el árbitro del partido le anuló un gol lícito al Xeneize, a instancias del VAR, y lo dejo con las manos vacías. Tras los dos empates 0-0, Atlético Mineiro se impuso 3-1 en los penales y avanzó a cuartos de final.

El gol convertido por Marcelo Weigandt, tras de una falla del arquero rival Everson, fue invalidado por los árbitros que manejan la tecnología, que detectaron un supuesto offside de Diego González en el centro inicial. Sin que nada quede claro, Esteban Ostojich levantó su brazo y cobró tiro libre indirecto para los brasileños.

El tanto no convalidado en Belo Horizonte se suma al que no le cobraron a Diego González en la Bombonera, luego de una supuesta (e inexistente) infracción de Briasco sobre Nathan.

Luego del partido, integrantes de la delegación de Boca (jugadores, ayudantes y dirigentes), protagonizaron graves incidentes con la policía y eso desembocó en que el plantel Xeneize quede demorado en una comisaría de Brasil.

Fuente: La Nación