Por Télam

El británico Sam Sunderland (GasGas KTM) en motos y el qatarí Nasser Al Attiyah (Toyota Gazoo Racing) en autos son los campeones de las dos principales categorías.

La 44º edición del Rally Dakar llegó este viernes a su fin y en sus dos principales categorías entregó dos campeones que ya conocían la gloria: el británico Sam Sunderland (GasGas KTM) en motos y el qatarí Nasser Al Attiyah (Toyota Gazoo Racing) en autos.

Sunderland, de 32 años, ganador en 2017 sobre los caminos de Argentina, Bolivia y Paraguay, heredó el trono del salteño Kevin Benavides (Red Bull KTM), que hoy se despidió con un undécimo puesto en la duodécima etapa que unió las ciudades árabes de Bisha y Jeddah.

El británico aseguró su segunda corona en la competencia motor más exigente del mundo con un octavo lugar en el último especial de 164 kilómetros, que completó con una diferencia de 3:25 respecto de su ganador, el chileno Pablo Quintanilla (Monster Energy Honda).

En la clasificación general de la categoría, el piloto de GasGas -escudería en la que debutó este año tras seis temporadas en Red Bull KTM- acumuló un tiempo de 38:47:30 y quedó al frente con una exigua ventaja de 3:27 sobre Quintanilla, que por tercera vez ocupó el podio, ya que fue tercero en 2016 y segundo en 2020.

«Estoy realmente muy feliz, el equipo hizo un gran trabajo, quiero agradecerle a todos. Fue una competencia muy difícil y estresante», declaró el flamante campeón al llegar a la meta en Jeddah, lugar de la partida el pasado 1 de enero.

El tercer lugar en la división motos le correspondió al austríaco Matthias Walkner, campeón 2018 y compañero de equipo de Kevin Benavides en Red Bull KTM.

El argentino, que terminó en el puesto 101 de la general, resignó todas sus posibilidades el miércoles cuando debió abandonar la décima etapa por una rotura de motor cuando ocupaba un expectante quinto lugar a 10:22 de la punta.