Leo habló luego del título: “Es una locura, inexplicable la felicidad que siento”, soltó el 10, con la Copa en manos.

La cara lo decía todo. Más allá del barbijo, la felicidad se veía a miles de kilómetros. En el Obelisco, en Rosario y hasta en la Base Marambio. La alegría de Lionel Messi es la de los millones de argentinos. Se cortó la racha de 28 años sin títulos y esta Selección ganó la Copa América, nada menos que en el Maracaná y frente a Brasil. El destino esperaba por el 10 y él lo sabía: «Necesitaba sacarme la espina de poder conseguir algo con la Selección, estuve cerquita muchísimo años, sabía que en algún momento se iba a torcer, se iba a dar. Soy un agradecido a Dios por darme este momento, en Brasil y a Brasil. Creo que estaba guardando este momento para mí».

Leo es el emblema de este equipo. No sólo es el 10, el distinto, el referente. Es el capitán. Y, además, el ídolo de muchos de los compañeros que lo tiraron por el aire en pleno Maracaná. Por eso, mientras hablaba para la prensa, varios jugadores cantaban ahí cerquita: «Que da la mano, de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar…». Y sí, la dieron.

Declaraciones de Messi:

«Es una locura, inexplicable la felicidad que siento, muchas veces me había tocado irme triste, sabía que una vez se me iba a dar, no había mejor momento. Este grupo se lo merecía de verdad, es algo impresionante, muy feliz».

«Confiaba mucho en este grupo, que se fue haciendo muy fuerte desde la Copa América pasada, donde ya se venían muchas cosas buenas. Un grupo de personas muy buenas que siempre tiran para adelante, que nunca se quejaron de nada, fueron muchísimos días encerrados, sin poder ver la familia, pero el objetivo estaba claro. Se nos dio, pudimos ser campeones y la felicidad es inmensa».

«Lesionado no, venía arrastrando molestia en el isquio, los últimos partidos fueron seguidos, sin tiempo de descanso, estábamos todos iguales, con lo justo al final, por suerte lo sacamos y salió bien».

«Muchísimas veces soñé con esto.Se lo dedicó a mi familia, mi mujer, mis hijos, mis viejos, mis hermanos, que muchas veces les tocó sufrir, igual que yo o peor. Siempre nos tocó irnos de vacaciones y pasar varios días tristes, sin ganar nada, y esta vez es diferente».

Fuente: Olé