Con cinco triunfos en cinco partidos disputados, Belgrano transformó el estadio Julio César Villagra en una verdadera fortaleza, donde los rivales saben que llevarse puntos de allí será una tarea más que difícil. Sin embargo, esta solidez que tiene el conjunto de Guillermo Farré jugando de local todavía no pudo ser demostrada en condición de visitante. Si bien los números del Pirata no son malos (dos triunfos, un empate y una derrota), da la sensación de que es un equipo más endeble y «ganable» que cuando le toca jugar en el Gigante de Alberdi.

En la segunda fecha de la Primera Nacional debió esforzarse para derrotar a Santamarina, que en la actualidad marcha 34° de 37 equipos, en un encuentro que se terminó desnivelando gracias al gol de Pablo Vegetti. Luego, el Toro volvió a salvar a Belgrano en el choque frente a Atlanta por la cuarta jornada. En aquella tarde en Villa Crespo, los Bohemios se pusieron en ventaja con el tanto de Gonzalo Klusener y después tuvieron varias chances para estirar el resultado.

La única caída del Pirata en el certamen fue en Chaco, cuatro fechas atrás, cuando perdió 3 a 1 con For Ever en la peor actuación del equipo en el certamen. En el siguiente encuentro de visitante, los Celestes ganaron, pero fue en gran parte gracias a la impericia de Gimnasia de Mendoza para convertir, transformando a Nahuel Losada en la figura excluyente.

Nuevamente hay que destacar que la producción no es mala, 7 puntos de 12 es un gran registro, sin embargo, la deuda está en el aspecto futbolístico, como casi todo lo que se le reclama al Belgrano puntero de Guillermo Farré. Siempre hay cosas por mejorar.