En una verdadera final, Belgrano derrotó por 1 a 0 a Instiuto y está más cerca de jugar en primera.

Por Esteban Migliazzo

Con garra, jugando pelotas aéreas, convirtiendo cuando se dió la oportunidad y defendiendo el resultado hasta el final. Así fueron los 90 minutos.

Una síntesis perfecta de lo que hasta ahora ha sucedido durante todo el campeonato. Lo ganó Belgrano apoyado en sus dos principales armas: Vegetti y Losada.

En un partido repleto de roces y haciéndose firme en el fondo con Novaretti y Rébola, el Pirata llevó el encuentro para el lado que más le convenía; muchos balones disputados, centros y por sibre todas las cosas, presencia física en toda la cancha.

Instituto no pudo hacer pie en el medio de la cancha con sus jugadores más talentosos y terminó llevado por su corazón, a jugar desordenadamente cerca del área rival. Graciani y Watson no pesaron en el partido y a eso, la Gloria lo sintió.

Ganó la B y acaricia el ansiado sueño de volver a primera.
Instituto deberá olvidar lo más pronto posible este paso en falso y apuntar los cañones al segundo ascenso.