Frío enero de 2013 en Las Vegas. Bajas temperaturas, pero lo curioso era la aparición de niebla y hasta algo de garúa. Parecía Buenos Aires, más que la desértica ciudad del pecado del estado de Nevada. A LA VERA DEL RING llegaba a esa Las Vegas para ver la primera exposición del título interino superligero CMB de Lucas Matthysse, frente al pegador estadounidense Mike Dallas Jr. Eran los días en que Golden Boy se empecinaba en que Lucas tuviese un apodo promocional y así apareció ´la Máquina´ (The Machine) en boca del anunciador Jimmy Lennon Jr. Esa noche del sábado 26 de enero, en el salón The Joint del Hard Rock Hotel, Matthysse liquidaba en menos de un round a Dallas Jr., y se transformaba en el mejor superligero del mundo, pese a que el campeón de la categoría y de dicha entidad era Danny García. Ese definición fulminante fue el regalo de cumpleaños de Lucas a su promotor Mario Arano.

Pero en esa velada, como parte de los preliminares, aparecían dos pugilistas que además de ser hermanos, eran idénticos físicamente. Se trataba de los Charlo. Y para colmo, sus nombres solo se diferenciaban de una letra: Jermell y Jermall.

La primera vez que los visibilizamos fue el miércoles 23 en el gimnasio Long Life, siempre en Las Vegas. Matthysse salía por única vez del hotel, evitando tomar frío, para hacer allí una sesión de fotos y una ronda de declaraciones ante la prensa. Cuando llegaba al lugar, el chubutense se encontró con los idénticos hermanos que salían del gimnasio, donde habían realizado su fajina. Los Charlo le pidieron una foto a Lucas. Por entonces los hermanos eran preliminaristas y el argentino uno de las grandes representantes del boxeo latino en los Estados Unidos.

Ya en la velada del sábado, además de la victoria rutilante de Matthysse, en el preliminar Jermell, el rival de Brian Castaño de esta noche en San Antonio, iba a noquear en el 1m09s del octavo round a Harry Joe Yorgey, un calvo y guapo boxeador de Pennsylvania. La derecha cruzada de Jermell fue letal y decisiva a lo largo de la pelea, más allá de que en lo defensivo fue sorprendido por alguna izquierda de contra que le propinó Yorgey.

Esa noche, Jermell estaba muy contento porque ganó, noqueó y lució por primera vez un cinturón de campeón, aunque no fuera mundial (logró el Continental de las América CMB). Además, su invicto se extendía a 20 victorias, 10 por nocaut.

Desde esa velada como preliminarista en Las Vegas hasta esta noche de campeón y favorito en San Antonio Texas, pasaron 8 años y medio, 15 combates, y la obtención de los títulos mundiales superwélter AMB, CMB y FIB. Solo le resta la porción de la OMB que posee Brian Castaño para lograr la unificación total. Claro que tanto el pugilista bonaerense como la rica historia del boxeo argentino harán todo lo posible para impedir que lo consiga. Por el contrario, la idea es que toda la gloria y los cuatro cinturones viajen pronto para Isidro Casanova, donde esta noche no volará ni una mosca y toda la barriada (más el resto del país), sin distinciones, estarán frente a la pantalla de TV, viendo por el canal que elijan (TyC Sports o ESPN), y haciendo fuerza por Brian.

Fuente: A La Vera Del Ring