El Pirata derrotó 1 a 0 a Villa Dálmine con gol de Ibrahim Hésar y sigue siendo el único puntero del certamen.

Con el correr de las fechas, el debate sobre como juega Belgrano cada vez pierde más sentido. En una categoría tan pareja e irregular como la Primera Nacional lo más importante es ganar y el Pirata lo sabe. Muchas veces criticado y juzgado por las formas, el conjunto de Guillermo Farré ya llegó a 31 puntos y a esta altura, con diez victorias, un empate y solamente una caída, parece imbatible.

«Somos el grande de la categoría, somos Belgrano y todos los rivales nos salen a jugar así«, manifestó Hésar, el autor del gol en Campana, y es cierto, los rivales saben que los cordobeses son el rival a vencer y viven esos noventa minutos como una verdadera final. Sin embargo, una de las mayores virtudes del Pirata en este torneo es la templanza que tiene para buscar el triunfo en cada partido.

Otro factor clave, y que resulta tedioso repetir fecha tras fecha, es el abanico de variantes con el que cuenta Farré. Jugador que entra, jugador que rinde. Ayer, con el ingreso de Bruno Zapelli, el trámite cambió radicalmente. Lo mismo con Hésar, quién anotó el gol de la victoria a solo cuatro minutos de haber entrado al campo de juego. En este contexto resulta difícil imaginar un equipo que pueda conversarle el primer puesto a Belgrano sin contar con un plantel largo y con suplentes de jerarquía.

El próximo sábado Belgrano recibirá a Almirante Brown en el Gigante de Alberdi, en lo que parece ser otro día perfecto para seguir ganando y para continuar tachando las fechas para llegar al ansiado objetivo.