Los nombres son imprescindibles para ganar campeonatos.

El título obtenido en el Mario Alberto Kempes expuso más que nunca la enorme brecha que existe entre Boca y los demás equipos en cuanto a individualidades. Junto a River ganaron siete de los últimos ocho campeonatos que se disputaron en Argentina (4 para los Xeneizes y 3 para los Millonarios) con la excepción de Colón, que se consagró campeón de la Copa de la Liga 2021.

Gran parte de ese dominio que ejercen los dos equipos más importantes del país tiene que ver con la jerarquía de sus planteles. Sin la presencia de futbolistas de selección como Sebastián Villa, Darío Benedetto, Marcos Rojo, Luis Advíncula o Frank Fabra, Boca no hubiese tenido la contundencia para doblegar a un equipo bien armado y con una idea de juego como Tigre. Misma situación que River el año pasado cuando ganó la Liga Profesional de punta a punta gracias al nivel extraordinario de Julián Álvarez, que terminó siendo vendido al Manchester City de Pep Guardiola gracias a su rendimiento durante ese semestre.

El propio Talleres sufrió la falta de jerarquía en la final de Santiago del Estero frente a Boca. Con un poco más de experiencia, quizá la T hubiese derrotado al conjunto de Sebastián Battaglia en los noventa minutos sin la necesidad de definir en la lotería de los penales. Aquel cuadro Matador era superior futbolísticamente a los Xeneizes pero no pudo demostrarlo dentro de la cancha.

Siendo realistas, a la T y a la mayoría de los equipos de primera división se les hace imposible competir económicamente con Boca y River, sin embargo, el mencionado caso de Colón es un ejemplo a seguir. En vez de apostar constantemente por jugadores jovenes que puedan suponer un redito económico a futuro, los Sabaleros armaron un equipo de experiencia con mayoría de futbolistas que superan los 30 años como Christian Bernardi, Rodrigo Aliendro, Federico Lértora y «Pulguita» Rodríguez, la excluyente figura de ese equipo campeón.

A medida que avanzan los campeonatos, la brecha se extiende cada vez más y parece ser que Boca y River seguirán peleando entre sí todos los títulos a excepción de que aparezcan sorpresas como Colón. Si Talleres quiere sumar esa esquiva estrella nacional a su escudo, deberá priorizar jerarquía y experiencia por encima de las apuestas, de lo contrario, seguirá quedándose en las puertas de la gloria.