En medio de la lluvia y el clima cambiante, la clasificación del GP de Bélgica de la Fórmula 1 dejó escenas de preocupantes debido al accidente de Lando Norris.

El piloto de McLaren, finalmente quedó fuera de peligro y salió de su auto por sus propios medios. El británico, que venía bien encaminado en la Q3, perdió el control de su McLaren en la subida de Eau Rouge y se estrelló contra las barreras después de dar varios trompos.

Sebastián Vettel, al observar el accidente, se preocupó y frenó su monoplaza para verificar que Norris estuviera bien. Mientras tanto, en el garage de McLaren se agarraban la cabeza.

Vettel había pedido bandera roja al comienzo de la Q3 debido a que no estaban dadas las condiciones climáticas para efectuar la última etapa clasificatoria.

“¡Qué les dije! ¡Qué les dije! ¡Innecesario!”, exclamó por radio el alemán de Aston Martin. Mientras que retiraba el coche de Norris de la pista, además de limpiar el aceite y quitar las piezas desperdigadas por distintos sectores, los responsables de McLaren fueron a reclamar la oficina de Michael Masi, director de carreras de la FIA, por haber ordenado el inicio de la Q3 con una pista resbaladiza.

Después de una pausa que se extendió por más de 30 minutos y la atención médica para Norris, la clasificación en Spa-Francorchamps se reanudó y la pole position quedó para Max Verstappen (Red Bull Racing), que desató la euforia del público en las tribunas, después de que el neerlandés consiguiera un tiempo de 1m59s765. Sorprendió en el segundo puesto el inglés George Russell (Williams, +0,321) y en tercer lugar figuró Lewis Hamilton (Mercedes, + 0,334).