El número uno del mundo se sumó a las críticas por el cambio de formato y la inminente mudanza de las finales a Abu Dabi.

Mientras en las canchas de Madrid, Turín e Innsbruck se están disputando las Finales de la Copa Davis -tras completarse este domingo la fase de grupos en esas tres sedes, el lunes comenzarán los cruces de cuartos de final-, la posibilidad de un nuevo cambio en el formato de la competencia, que se mudaría a Abu Dabi durante cinco años, a partir de 2022, siguen generando polémica afuera de los courts. Al descontento que habían expresado ya varios jugadores y capitanes se sumó en las últimas horas una crítica de Novak Djokovic, quien dejó flotando en el aire una pregunta clave:«¿Estamos persiguiendo el dinero, intentando preservar la tradición o buscando un equilibrio entre ambas cosas?».

El número uno del mundo -que ganó su single frente a Dennis Novak en el triunfo por 3 a 0 anteAustria y se llevó también un punto ante Jan Lennard Struff, pero cedió en el dobles en la caída 2 a 1 ante Alemania– no se mostró muy contento con la idea de que el certamen pase a tener una sola sede.

«Sé que en Oriente Medio hay un gran interés por el tenis y las grandes competiciones. Pero considero que debería haber varias sedes para dar la oportunidad a más países de acoger esta competición. La Copa Davis debe contribuir al desarrollo del tenis en muchas naciones», analizó quien levantó la codiciada Ensaladera de Plata en 2010, tras vencer con sus compatriotas por 3 a 2 a Francia en la final que se jugó en Belgrado.

Djokovic fue uno de los jugadores que mostró reservas al formato que debutó en 2019, luego de que la Federación Internacional de Tenis (ITF) firmara un acuerdo con el Grupo Kosmos, presidido por el futbolista Gerard Piqué, para cambiar la estructura centenaria (series de local y visitante) e instaurar una nueva, con una etapa clasificatoria de 24 países -la que jugará Argentina en marzo próximo para intentar volver a la elite- y una fase final con 18 equipos (serán 16 desde 2022).

Al serbio no le cerraba la idea de una sede única para las Finales. Sin embargo, nunca se bajó del equipo ni puso en duda su participación. Pero las versiones de una nueva modificación lo hicieron reflexionar sobre el futuro de la competencia por equipos más importante del mundo del tenis. 

«Cuando se cambió el formato hubo muchas reacciones negativas por todo lo que implica en un torneo tradicional como este y lo entiendo. Perdimos la posibilidad de que muchos países del Grupo Mundial acogieran una eliminatoria. Pero estaba claro que había que cambiar lo anterior. En mi opinión, lo ideal sería llegar a un punto intermedio. Fui defensor de que hubiera un cambio, pero no me gustó nada lo de hace dos años», explicó Nole.

«Me gusta el hecho de que ahora haya tres países diferentes al menos en la fase de grupos. Pero, ¿por qué no tener seis países diferentes que acojan un grupo de tres equipos?», agregó.

Fuente: Clarin