Esa debe ser la receta de los argentinos para seguir progresando en Qatar.

Por Esteban Migliazzo

Luego del primer gol a México y en el partido frente a Polonia, la Selección se reencontró con el buen fútbol y su mística ganadora.

El equipo nacional ha sido superior a sus rivales y tuvo momentos de muy buen juego abriendo la cancha y presionando arriba cuando no tenía la posesión de la pelota.

Ahora bien; hay que decirlo: México y Polonia son dos selecciones que están muy por debajo del nivel de la media y si bien el fixture aparentemente le sonríe a la Argentina, hay que ser precavidos y tomar todos los cuidados necesarios para pasar exitosamente a Australia.

¿Cuál es la gran duda? Di María, que salió con una fuerte contractura y no estaría en condiciones de llegar 10 puntos el sábado.

Luego de equivocarse frente a Arabia, Scaloni rectificó el rumbo y ha puesto en cancha lo mejor que tenía a disposición, por eso no sería extraño que el rosarino no forme parte del 11 inicial.

¿Jugarán Paredes y Fernandez en el medio? ¿Pondrá a Lautaro junto a Alvarez?, ¿O aparecerá el Fideo desde el inicio?. El equipo recuperó la confianza y la clave estará en no subestimar a los rivales y aprender de las lecciones que dejó la primera fecha.