Talleres volvió a caer por el campeonato local, esta vez 3 a 0 frente a Atlético Tucumán en otra actuación para el olvido. Este resultado lo deja último en su zona. El miércoles enfrentará a Flamengo por Copa Libertadores.

La penosa realidad de la T en la Copa de la Liga marca que es el equipo que menos puntos sacó (8 de 39), el que más partidos perdió (nueve derrota), el que menos goles hizo (8 en 13 partidos) y el tercero más goleado (21 goles en contra). Estas cifras alertadoras, que son las que transita normalmente un club que está peleando el descenso, tienen un solo responsable: Andrés Fassi.

El mandamás no armó un plantel a la altura de las circunstancias y la doble competencia sobrepasó a Talleres. Quedó demostrado que los futbolistas que actualmente juegan los fines de semana, no están a la altura de lo que demanda la primera división y la T pagó muy caro la falta de jerarquía.

Derrotas como las de ayer en Tucumán, o las sufridas ante Defensa y Justicia (1-5), Banfield (1-3) y Argentinos (1-2) son una clara muestra de que a Pedro Caixinha nunca le funcionó la rotación y que el Matador debe conformarse con pelear solamente una de las dos competencias que tiene.

El panorama desolador en el torneo local obliga a Talleres a realizar una campaña de campeón en la próxima edición de la Liga Profesional para tener alguna chance de volver a ser internacional en 2023. Todavía nadie se atreve a hablar de la tabla de promedios porque la T arrancará el próximo año en una posición cómoda (9º de 28 equipos), sin embargo, los procesos que culminaron con un descenso incluyen si o si un desempeño como el que está teniendo Talleres en la actualidad.

Toca dar vuelta la página y pensar en lo que será el compromiso del próximo miércoles ante Flamengo. Un encuentro que puede marcar un antes y un después en la Copa Libertadores, ya que los cordobeses se encuentran en una posición favorable para tratar de soñar con la clasificación a octavos de final.