El Matador mostró una pálida imagen y cayó 2-1 ante Central Córdoba en uno de los peores partidos de la era Medina.

Ni el hincha más pesimista de la T imaginó un rendimiento tan malo como el que desplegó el equipo este jueves. En la previa del partido algo hacía ruido,  ya que, aparentemente, en vistas del choque ante Boca del próximo domingo, Alexander Medina guardó varios titulares. Desde el principio estuvo claro que en Talleres priorizaron lo que se venía y eso fue un grave error.

En el primer tiempo, el Ferroviario se puso en ventaja gracias al grave error de Juan Cruz Komar, en quien se desvió un centro y se la mandó a guardar a su propio arquero. Con el correr de los minutos, los nervios se fueron apoderando de la T y el local mereció irse al descanso ganando por más goles de diferencia.

Pese a los cambios, el funcionamiento continuó en la misma tónica que en la primera parte y la superioridad en la posesión del balón no le alcanzó a la T para llevarse algo de Santiago del Estero.

Casi sin querer, el Matador llegó a la igualdad gracias al tanto de carambola de Enzo Díaz, luego de un centro de Carlos Auzqui. Sin embargo, el equipo que merecía ganar lo terminó haciendo por culpa de un grosero error de Guido Herrera, que fue aprovechado por Milton Giménez.

Con esta derrota, queda evidenciado que Talleres no puede darse el lujo de poner suplentes en ningún partido y mucho menos subestimar al rival. Sigue siendo un plantel corto y por línea faltan refuerzos de jerarquía.