Boca derrotó 2-1 a Defensa y Justicia y celebró en el aniversario 116 desde su fundación.

A pesar de que nuevamente volvió a demostrar un bajo nivel futbolístico, el triunfo de Boca tiene un significado especial desde lo anímico. Venía de vivir una semana complicada debido a la renuncia de Mario Pergolini como vicepresidente primero, lo que hizo explotar la interna del club. Desde lo estadístico, el conjunto de Miguel Ángel Russo no había podido ganar ningún partido en la Bombonera durante todo el año y eso también pesaba. ¿El componente emocional? El club celebraba sus 116 años y no podía salir derrotado en su casa con la fiesta armada. Además, el equipo había perdido terreno en la tabla y con un triunfo se acomodaba. Por todos esos factores, la victoria ante Defensa y Justicia tiene un sabor especial, una sensación de desahogo para todos: jugadores, cuerpo técnico, consejo de fútbol y por supuesto: hinchas.

La historia no tuvo un comienzo feliz para Boca. A los 8 minutos, un hombre de la casa como Walter Bou, abrió el marcador para el Halcón de Varela. Rápidamente, el Xeneize igualó las acciones gracias a la pelota parada que tanto redito le viene dando. Carlos Tevez igualó el marcador y convirtió su gol número 92 con la camiseta azul y oro, cifra que le permite meterse entre los 10 máximos goleadores de la historia del club.

En el segundo tiempo, Carlitos asistió a Mauro Zárate, que controló y tras un rebote de Unsaín, selló el 2-0 definitivo para los locales.

Con este triunfo Boca se acomoda en la tabla y se ubica en la tercera posición con 13 puntos. En la próxima fecha visitará a Unión de Santa Fe en lo que podría ser el ansiado regreso de Edwin Cardona a la titularidad luego de su lesión.