El esfuerzo del final no alcanzó y el Pirata que lo perdía 3 a 0, finalmente cayó 3 a 2 frente a Temperley.

Belgrano pagó muy caro, una vez más, los errores defensivos y el esfuerzo sobre el final no fue suficiente para lograr el empate. La B caía 3 a 0 pero sobre el final del segundo tiempo, Vegetti descontó con dos tantos.

Jugó con el resultado puesto de todos sus rivales directos. Jugó con la obligación de quedarse con los tres puntos. Jugó condicionado por las bajas sensibles a raíz de diferentes lesiones. Jugó mal y se complicó solito.

Belgrano tropezó en el Sur del conurbano bonaerense, perdió frente a Temperley, se despidió de la pelea por el primer puesto de la Zona A y quedó muy lejos del ingreso al Reducido por el segundo ascenso.

Las secuelas que dejó el empate agónico que sufrió la fecha pasada contra Estudiantes de Río Cuarto fueron demasiado para el Pirata, que nunca se sintió cómodo en el Alfredo Beranger y extrañó las ausencias que tuvo, el desequilibrio de Bruno Zapelli, la movilidad de Fabián Bordagaray y la velocidad de Juan Pablo Ruiz Gómez.

Para colmo, el Gasolero logró algo que pocas veces hizo en el torneo: jugó bien, fue sólido y además contundente. Abrió el encuentro con el buen cabezazo de Facundo Pumpido y, cuando la visita intentó reaccionar en el complemento, el local estiró la diferencia de contra a través de Claudio Villagra y de Agustín Allione. Luego, con el partido 3-0, se tiró atrás y la B ensayó un intento de reacción: Pablo Vegetti se despertó de una larga siesta y convirtió un doblete, aunque fue demasiado tarde.

Fuente: Olé