Fassi es el responsable de todo lo bueno y lo malo que acontece en Talleres.

Son tiempos en los que Talleres navega por aguas poco cristalinas y con cierto oleaje inquietante, más aún teniendo en cuenta que dentro de un par de meses el Albiazul participará en la fase de grupos de la Copa Libertadores de América 2022.

El equipo carece de juego y jerarquía, sumado a que la conducción técnica no encuetra el rumbo acertado. Los motivos se pueden explicar de una manera sencilla.

FASSI ¿EMPRESARIO O PRESIDENTE?

Andrés Fassi conoce como pocos el mundo del fútbol y ha tenido todas las vivencias necesarias para convertirse en un exitoso empresario del rubro. Pero entonces, ¿Qué está sucediendo en Talleres? Talleres es conducido por una persona que tiene como principal sustento de vida económica la administración de instituciones sumadas a la compra y venta de jugadores.

Hoy por hoy, la familia Fassi administra y regentea clubes de distintas partes del planeta de manera independiente al Grupo Pachuca, entre ellos Talleres. Es un caso radicalmente diferente al de empresarios o empresas que dedicándose a otros rubros, además incursionan en el mundo del fútbol para hacer crecer sus patrimonios y para lograr alguna fama, notoriedad o cartel.

VENTA DE JUGADORES Y ARMADO DE PLANTELES

Esto nos mueve a observar el momento en el que se concretaron ciertas ventas de jugadores como las de Pochettino, Fragapane, Navarro y Tenaglia por reseñar sólo las más recientes.

Vale la pena recordar, por ejemplo, lo que sucedió en la eliminatoria con Palestino cuando habiéndose lesionado Leo Godoy, el club estaba habilitado para incorporar un refuerzo y la dirigencia prefirió no hacerlo, perdiendo Talleres cerca de 5 millones de dólares por no pasar a la fase clasificatoria.

A la fecha, el club realizó ventas millonarias y en la actualidad cuenta con 40.000 socios, sin embargo se ha reforzado con jugadores provenientes de la B Nacional o de ligas inferiores a la argentina.
Podrán decir que el dinero está plasmado en obras, lo cual es cierto, pero acá nadie cuestiona la honorabilidad y honestidad de Fassi. Lo que sí está en cuestión es el choque de intereses y prioridades del grupo que administra y conduce a Talleres con las ambiciones deportivas del club.

En su mayoría, los profesionales que contrató Talleres no superan los 24 años de edad y es evidente que, salvo Rafa Perez, el grupo carece de un caudillo en el medio de la cancha que maneje los tiempos y las pausas del equipo.

¿Por qué no traer un jugador entrado en años de ese estilo? Sencillamente porque a esa clase de profesional hay que pagarle un buen sueldo y por su edad no tendría valor de reventa a futuro.

El TÉCNICO

Mucho se habla sobre la contratación de Ángel Guillermo Hoyos. El exjugador de la T terminó poniéndose el buzo porque luego del portazo de Medina, más de 3 entrenadores no quisieron venir a Córdoba para dirigir a Talleres.
¿Por qué será? ¿Las ofertas económicas no eran tentadoras, las incorporaciones no garantizaban una buena campaña o estos técnicos no aceptaban intromisiones de nadie para formar el 11 titular?.

PARA GANAR HAY QUE ARRIESGAR

¿Quién pondría en riesgo su negocio a cambio de un campeonato?
Pocos ¿Verdad?

Un hombre como Andrés Fassi es muy necesario en cualquier club.
Personas como estas deberían ser contratadas por las instituciones más importantes del planeta debido al ojo clínico en coaching, la experiencia y el orden que tiene en muchos aspectos de su gestión. Pero hay algo que no se puede conjugar porque chocan los intereses:
Ser empresario de fútbol y Presidente de Talleres a la vez.