El entrenador dialogó con el Diario El Pueblo de Uruguay y analizó el presente del Matador, su continuidad y su sueño de dirigir a la selección charrua.

La serie de reuniones que vienen manteniendo Alexander Medina y Andrés Fassi tienen en vilo al mundo Talleres. Los puntos claves de este cónclave son dos: el armado del plantel para la temporada 2021/22 y la renovación de contrato para el Cacique. Empezando por este último punto, es casi un hecho que el uruguayo, con contrato hasta diciembre, renovará por una temporada más, es decir, hasta 2022.

En lo que respecta a las altas y bajas en este mercado de pases, Medina pretende mantener hasta diciembre la base del equipo: Federico Navarro, Diego Valoyes, Carlos Auzqui, Piero Hincapié y Nahuel Tenaglia. Sin embargo, la intención de Fassi sería vender un jugador más de esta lista de cinco hombres claves.

A continuación, las frases más destacadas del Cacique en el diálogo con el Diario El Pueblo de Salto, Uruguay:

“Talleres es un club con historia, con mucho arraigo en la gente de Córdoba. El hincha sabe la historia de ese club, de los jugadores que pasaron y los resultados que no han faltado. Es solo llegar a Córdoba, identificarse con ese entorno deportivo, para reconocer el vuelo de Talleres. No es un equipo más. Es un nombre pesado. Entonces, te exige”.

“A Talleres no le faltó protagonismo en el último campeonato local. Marcamos una idea, una actitud y la recompensa se plantea entre el contenido del fútbol que se predica y el resultado”.

“En cada partido que disputamos frente a los equipos grandes del país, uno siente que se está jugando algo especial. Haberles ganado en condición de visitante, claramente have a la alegría personal y colectiva”.

“Soy director técnico de Talleres hasta diciembre, hasta ahí llega nuestro contrato. Todo hace pensar que lo cumpliremos”.

“El club ha podido transferir jugadores, porque eso es parte de la búsqueda de un club deportivo también. Lo bueno es que siempre fue quedando una base de jugadores, por lo que entonces la idea siguió siendo posible”.

“Sueño con dirigir la selección uruguaya o dirigir en Europa. ¿Cómo no tener ese doble sueño?. Pero insisto con lo de mi edad. Con los 42 años que tengo y con estos tres años de entrenador. El ir de a poco, de no saltear ninguna etapa, porque la madurez que se alcanza no es de un día para el otro. Eso lo tengo claro. La madurez no es cosa menor. En la vida y en el fútbol, también es lo que cuenta. Y cuenta para bien”.